COMISSURA DE CORRIDA

Ayer estuvimos con Comissura en el festival Decorridos3. “¿Qué hacé aquí Patrícia!?”, le preguntan a Roge, nuestro músico, las jóvenes de La lola boreal. Confusas, extrañadas de vernos allí, ilusionadas por compartir con nosotrxs festival, borrachas de juventud divino tesoro.

Nosotrxs actuamos en teatros con palcos en dorado y en polígonos donde la cena se hace en la acera. En festivales que ponen fruta en los camerinos y en camerinos sin un váter donde mear o agua caliente para ducharte aunque te tires 10 litros de miel en la última escena. En pueblos donde no te pagan ni la gasolina y en países donde te ponen en un 4 estrellas. Teatros donde no nos recibe ni dios y teatros donde cada telón lo levanta un operario. En espacios donde te cobran las horas del técnico y en lugares donde me traen a la mano el tomate que pongo en el pan que como en el número del bebé.

La Compañía trabaja donde aman su trabajo, o donde quieren follárselo. No nos importa el cómo o el cuánto ni la cantidad de prestigio digan tener los que nos acogen. Nos importa desnudarnos ante la gente. La gente es la misma en París que en Cochabamba, en el TNT catalán que en el Decorridos de Murcia. A nosotrxs nos pone el estar y que se ponga la gallina de piel.

Y los ceros que sobran de las funciones que pagan los organizadores o el ministerio,  se ponen en las que nos dan números rojos.

Así va la cosa.

No se extrañen, compañeras, nuestro oficio es el de cagar todos los caminos.

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